burjassot

El de Burjassot no es el primer caso de agresiones a los medios de comunicación, ya que por desgracia este tipo de hechos van a más, y resulta imposible valorar si es más o menos grave que cualquiera de los anteriores, porque todos ellos son hechos absolutamente intolerables frente a los que la sociedad debería reaccionar con la mayor contundencia. 

UGT quiere manifestar su más absoluta condena a las agresiones sufridas por las y los profesionales de los medios en el caso de la presunta violación grupal en Burjassot, así como toda la solidaridad con nuestros compañeros y compañeras de RTVE Valencia, con los que se traspasó la línea de la hostilidad verbal en el acoso que sufrieron mientras cubrían en la Ciudad de la Justicia de Valencia las declaraciones ante el juzgado de los detenidos por este caso.

Los familiares de los detenidos se mostraron muy agresivos con todos los medios de comunicación presentes, algo que ya traspasa claramente la línea de lo que se puede tolerar por parte de trabajadores y trabajadoras que simplemente están ejerciendo su profesión. Pero en el caso de nuestra compañera Mireia Baixauli y de nuestro compañero Jovi Belinchónlos de TVE, la agresividad fue a mayores cuando estaban terminando un directo para el Canal 24H. En medio de un acoso intolerable por parte de algunos familiares de los arrestados, uno de ellos cuya actitud era especialmente violenta se acercó al reportero intentando tirarle al suelo la cámara. Los dos compañeros de RNE también sufrieron amenazas, incluso uno de ellos fue empujado y zarandeado cuando acudía en auxilio del equipo de TVE que estaba siendo rodeado. Además, recibió patadas e intentaron robarle el móvil para que no llamase a la policía.

Estos son unos hechos gravísimos que no se pueden permitir en una sociedad libre, y desde UGT queremos dejar muy clara nuestra repulsa y también nuestra preocupación por no tratarse de algo aislado, sino un ejemplo más de una tendencia que es necesario atajar de inmediato. Este no es el primer ataque injustificable a profesionales de la información que desempeñan un servicio público que es esencial para la ciudadanía y para nuestra democracia. La hostilidad, el acoso y las agresiones a trabajadoras y trabajadores de RTVE y de otros medios de comunicación simplemente por informar están aumentando, cuando un solo caso resulta ya algo intolerable que una sociedad libre y democrática no se puede permitir.

Desde UGT solicitamos que todo acoso o agresión a los medios, por leve que sea, no quede sin respuesta a través de actuaciones de oficio por parte de la fiscalía, porque la mayor agredida en estos casos siempre es la sociedad en su conjunto y su derecho a la libertad.

¡NI UNA AGRESIÓN MÁS!

Consulta o descarga esta hoja Unión en formato impreso [ PDF ]

Scroll to top