melilla

La situación en algunas Unidades Informativas y Centros Territoriales de RTVE empieza a ser insostenible y muy preocupante, trabajando en situaciones precarias por la falta de recursos materiales, técnicos y humanos. De entre todas ellas, Melilla se lleva la palma.

El máximo interés de una empresa como RTVE, que tiene como bandera la vertebración del Estado, no debería ser otro que facilitar el trabajo para ofrecer una ventana de servicio público a la ciudadanía con la información local, además de la nacional e internacional, ser una radio y televisión de proximidad capaz de dar ese servicio sin excluir a ningún territorio ni a sus ciudadanos. Por tanto, la atención de una empresa como RTVE debería centrarse especialmente en todas y cada una de las Unidades Informativas y Centros Territoriales sobre las que descansa esa vertebración, sin embargo parece que a esta dirección sólo le preocupa exprimirlas hasta su última gota en la carga de trabajo, mientras se olvida de invertir en ellas y potenciar su labor y su importante función pública.

Pero si esta dejadez en gran parte de nuestra estructura territorial ya nos aleja del servicio público al que nos debemos, el hecho se agrava al observar que la precariedad se incrementa precisamente en aquellos lugares que por su lejanía o insularidad necesitan más atención y apoyo de la dirección de RNE y de TVE. Quizá uno de los casos más sangrantes, y no es el único, sea el de MELILLA.

Melilla es un punto caliente de la información, su enclave como frontera sur de Europa genera multitud de noticias de interés nacional e internacional. Pero además, sus peculiaridades políticas, económicas, culturales y sociales crean una idiosincrasia que merece a todas luces una información local específica, adecuada y útil para los ciudadanos de Melilla, tanto o más como la de cualquier otro territorio del Estado. A la dirección de RTVE, al Partido Popular, y a su Gobierno, se les llena la boca hablando de la “unidad de España” o de la “marca España”, pero parecen desconocer Melilla cuando desprecian su derecho a una información local digna y su peso específico en los medios nacionales e internacionales, cuando abandonan a los profesionales de la Radiotelevisión Pública que tienen el deber de cubrir las muchas noticias que genera Melilla.

Son muchos los ejemplos de este abandono en Melilla: la Unidad Informativa no tiene reportero gráfico, mientras que los técnicos de sonido se ven abocados a trabajar también como “captadores de imagen” con una formación a todas luces insuficiente y con una carga de trabajo excesiva (y llevan así desde enero de 2014 ¿para cuándo el Reportero Gráfico?); la productora que contrata TVE (WIKONO) no ofrece una calidad aceptable sin que parezca preocuparle a la dirección; no se reparan ni sustituyen equipos necesarios que permanecen averiados (como la impresora de la red corporativa); no se dota a todos los equipos con el software necesario (como Dalet e Inews que sigue sin instalar en varios equipos); no se dota a los trabajadores de los equipos suficientes (como sucede con el único equipo con Edius, lo que obliga a turnarse para su uso); la Unidad Móvil lleva meses averiada sin que esté prevista su disponibilidad en un futuro inmediato; incluso se recorta en agua mineral, cuadernos y material de oficina; etc., etc., etc. 

Pero a todos estos problemas específicos de Melilla, hay que sumar los problemas globales que sufrimos en cada rincón de RTVE, como la manipulación informativa, a la que Melilla no es en absoluto ajena, sino todo lo contrario. Baste citar como ejemplo que se ha llegado a suprimir su información local, que es parte fundamental del servicio público de RNE, para entrevistar al Presidente de la Ciudad Autónoma o al Delegado del Gobierno, por instrucción directa del responsable y con el único argumento de que “es la máxima autoridad” ¿Alguien puede imaginar que para entrevistar a Rajoy dejásemos de emitir el telediario o el boletín de noticias? Distintas noticias de abusos e incidentes que la redacción ha considerado importantes han sido paradas por el responsable de la Unidad Informativa, el cual fue denunciado ante el Consejo de Informativos por manipulación.

Está claro que Melilla no importa ni interesa a la dirección de RTVE, para ellos Melilla no debe ser parte de la unidad ni de la vertebración de España. Eso sí, cada vez que hay un salto a la valla, o se realizan detenciones en una operación policial, ahí están los trabajadores de Melilla para darlo todo, para todos los canales de radio y televisión. Hasta que esta Dirección consiga que caigan todos en cascada, porque gran parte del personal de la Unidad está o ha estado en seguimiento y tratamiento en la Unidad de Salud Mental por la acumulación sostenida durante meses de estrés laboral. A pesar de que UGT ha pedido repetidamente un estudio psicosocial sobre este asunto, parece ser que no interesa realizarlo, y ya no lo vamos a pedir más, lo siguiente será una inspección de trabajo y la presentación de una querella criminal a la dirección por atentar contra la salud de los trabajadores.

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