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La dirección, y más concretamente Adolfo Muñoz y Pere Vila, tiene prevista LA EXTERNALIZACIÓN DE LOS GRUPOS OPERATIVOS DE RNE, es decir el mantenimiento y reparación de los Centros Emisores de FM.  Esto dejaría a las trabajadoras y trabajadores afectados con unas escasas funciones, ya que ese trabajo ocupa la mayor parte de su tiempo.

Los grupos operativos están en constante supervisión de las emisiones, durante los viajes a los centros van escuchando constantemente la radio para comprobar si hay cualquier problema en la emisión para acudir donde sea necesario y subsanar de inmediato las incidencias. Externalizar el mantenimiento y reparación de los centros emisores de FM es en la práctica externalizar los grupos operativos, y con ello poner en riesgo estos puestos de trabajo.

Es un ataque que suena a repetido, llueve sobre mojado, ya que en el anterior contrato con Cellnex se les quitó a los Grupos Operativos el mantenimiento de los codificadores de RDS que les permitía el acceso a sus centros y comprobar el estado de los equipos. Parece que es una obsesión de Adolfo Muñoz y Pere Vila acabar con los Grupos Operativos y externalizarlo todo. ¿Qué intereses ocultos existen para esto? Habría que preguntárselo cuando el único coste de la mayor parte de los grupos operativos no es otro que los gastos de personal, y RTVE que sepamos los va a seguir manteniendo. ¿Cuánto costará esta externalización y qué sustenta este gasto añadido para las arcas de RTVE?

Esta externalización no supone para nada un mejor servicio a los radioyentes, en todo caso supone el riesgo de deteriorarlo. Un ejemplo claro lo tenemos en un apagón producido recientemente en todos los programas a nivel nacional y que duró una hora, provocado por un fallo de la empresa Cellnex en un sistema que se suponía 100% seguro. No es casualidad que en los únicos centros donde se pudo recuperar la programación al instante fue en los centros mantenidos por trabajadores de RNE. Pero a pesar de estos antecedentes, RTVE lo que hace es premiar a esta empresa con más dinero en vez de pedirles responsabilidades. Esta es una práctica reiterada una vez tras otra por parte de Adolfo Muñoz, Pere Vila y Juan Guía, externalizar despreciando la buena labor de los trabajadores y trabajadoras de RTVE, hacerlo sin tener en cuenta la calidad del servicio despreciando con ello también a las y los oyentes, dar siempre el trabajo a la oferta más barata, aunque las condiciones rocen una bajada temeraria. Juan Guía es un enemigo acérrimo de la Radio Pública y de todo lo que pueda suponer.

El tiempo de respuesta ante cualquier corte o problema técnico será ahora mayor. No habrá profesionales de guardia de RNE que atiendan fallos ni en los centros emisores ni en los estudios, ya no contaremos con el personal técnico que actualmente ante un fallo acude y valora de dónde viene la avería para repararla cuanto antes. Eliminar o externalizar parte de las funciones de los Grupos Operativos no solo es un ataque a su trabajo, lo es también a todo lo que es y representa RNE, es también un ataque al servicio público esencial que presta.

Adolfo Muñoz, Pere Vila y Juan Guía olvidan que la radio es ante todo RADIO, que la gente de a pie la escucha en sus casas y sus coches con sintonizadores de radio y que no toda la población tiene recursos ni conocimientos para escucharla con un teléfono por streaming o ver las emisiones en directo de la web. ¿Se les olvida o es una obsesión constante por acabar con lo todo lo propio y público externalizando los servicios? ¿O quizá es una obsesión que en realidad sólo pretende que todo lo que se mueva en RNE pase a depender así de sus áreas?

Está claro que a esta dirección le molestan los Grupos Operativos de RNE, ya que la semana pasada hubo una avería en un disco duro que provocó que estuvieran sin supervisión varios días mientras se esperaba que el CAU lo reparara, por lo que los técnicos no podían conocer el estado de los centros a no ser que estuvieran consultándolos a mano constantemente. Parece que no interesa que los técnicos de la casa respondan rápido ante una avería, no sea que su eficacia impida justificar la externalización, porque si interesase la eficacia y el servicio de RNE acabarían preguntándose por qué tiene tantos años el ordenador que controla la supervisión, o por qué ese mismo ordenador no tiene un sistema de almacenamiento redundante, o por qué no se ha actualizado o renovado la supervisión en 20 años.

Esta dirección no ha hecho más que desorganizar los Grupos Operativos de RNE: una parte depende orgánicamente de la dirección de medios de RNE, otra parte depende orgánicamente de la dirección de CCTT, para la que la radio no es más que un elemento suministrador de recursos humanos para el producto televisión, queriendo convertir a los integrantes de los grupos operativos en electrónicos de mantenimiento para los CC.TT. Otros dependen funcionalmente de la dirección de medios de RNE, los que no lo hacen orgánicamente, de la dirección de Adolfo Muñoz. Hay personal técnico que depende de tres direcciones distintas provocando órdenes contradictorias. Adolfo, que duró tan poco tiempo como director de medios de RNE, quiere poco a poco eliminar la parte técnica de RNE y llevársela a la Corporación, ya lo intentaron una vez y de ese viaje este desastre. 

Exigimos que los Grupos Operativos y centros emisores pasen a depender únicamente de la dirección de Medios de RNE, y que haya responsables específicos para coordinarse con el resto de direcciones, pero estos trabajadores y trabajadoras son personal que no está para el trabajo de los CCTT y no pueden depender del director de CCTT y de Adolfo Muñoz.

Desde UGT RTVE exigimos que se pare cualquier acción hasta que el nuevo Consejo de Administración y la nueva Presidencia tomen posesión, y se marquen las líneas generales de hacia dónde va esta empresa en los próximos años.

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