El enterrador

José Antonio Sánchez, el que hizo de la Televisión Autonómica de Madrid un juguete en manos de Esperanza Aguirre, el diseñador de la redacción paralela, el que urdió la infame "teoría de la conspiración" del 11-M en Telemadrid, el artífice del despido de más del 80% de su plantilla, y el que llegó a afirmar que aplaudiría el cierre de Telemadrid si una sentencia declaraba nulos los despidos… ese es ni más ni menos el personaje.

Pero además de su tan bien ganado perfil de manipulador informativo, sobre José Antonio Sánchez se ciernen muchas sombras respecto a la corrupción que está pudriendo nuestra política y nuestro sistema de convivencia. Sólo hay que repasar la hemeroteca para saber que su nombre aparece en varias ocasiones en los papeles de Bárcenas por el cobro de diversas cantidades de la caja B del Partido Popular, como ya denunció el periódico El Mundo, o para conocer las muchas sospechas que sobre él recaen de favoritismo con Telefónica, empresa de la cual es directivo en excedencia, y a la que otorgó un suculento contrato a través de una de sus filiales para la producción y distribución de la señal de Telemadrid, cuando tenía una oferta que no se dignó a estudiar con la mitad de coste para la televisión autonómica madrileña por parte de un grupo de ex trabajadores integrados en la Asociación de Afectados por la Gestión de la Televisión Pública Madrid. Ese es ni más ni menos el personaje en cuyas manos, no precisamente blancas, se pretende dejar la gestión de cientos de millones de euros y el futuro de RTVE, de sus trabajadores y de sus familias.

Resulta difícil ver en él algo más que al enterrador que esperaba el sector más rancio y duro del Partido Popular, el dedo de los Genovistas, entre los que se cuentan alcaldes, diputados, y algún consejero del PP en CRTVE con la colaboración de algún sindicato corporativista de la empresa. El Gobierno de España, y por tanto el Partido Popular, se ha quitado la careta y ya sabemos qué modelo de RTVE quieren, qué van hacer y cómo. Los postulados más radicales del PP han ganado. Nada bueno se puede esperar de esta elección, aunque venga con dinero fresco, porque lo que queda claro es el motivo por el que no llegaba el dinero necesario: provocar la caída del anterior presidente.

Sonarán cantos de sirena, pero exigimos desde YA que el futuro presidente firme un documento donde se comprometa:

  • Al mantenimiento de la plantilla y a no realizar ningún tipo de ERE en CRTVE.
  • Al mantenimiento de la actual estructura de la empresa, tanto territorial como de canales y dimensionamiento.
  • Al cumplimiento íntegro de los acuerdos de julio de 2013, suscritos con el Consejo de Administración y firmados por Echenique con el visto bueno de la SEPI y de Hacienda.
  • A la no aplicación de un sólo recorte más a la plantilla de CRTVE, que ya ha asumido 28,5 millones de recorte en su masa salarial.

En caso de no firmar este acuerdo, las movilizaciones en RTVE ya no pueden pasar solamente por paros parciales o concentraciones internas, no con este perfil de presidente. Ha llegado el momento de ser contundentes, y UGT propondrá al Comité Intercentros la aprobación de un calendario de movilizaciones que incluya concentraciones en la sede de Génova o en el Congreso de los Diputados, la organización de una gran manifestación en Madrid donde puedan acudir los compañeros de todos los territorios, y en definitiva apoyar y organizar cuantas acciones se propongan desde al colectivo de trabajadores parallegar a toda la sociedad y poner en evidencia que el PP quiere acabar con la Radio Televisión Pública.

El momento ha llegado, porque los presupuestos del 2015 y los del 2016, si hay prórroga presupuestaria, implican un recorte de más de 290 millones, nuevamente un 50% más que el resto del sector público, es decir, que el déficit estructural supera los 100 millones. Con ese déficit estructural tendremos que enfrentarnos a finales del 2015 y durante el 2016 a la negociación de un nuevo convenio, una negociación que en esas condiciones sólo puede traer muy malos augurios para el futuro, y con un enterrador como presidente aún peores.

Normalmente, y así ha actuado siempre UGT en CRTVE, cuando alguien toma un cargo hay que darle un tiempo para ver qué es lo que hace, cómo lo hace y por qué lo hace. Sin embargo, y dadas las circunstancias de CRTVE y el perfil de enterrador del nuevo presidente, no vamos a dar plazo alguno en esta ocasión. José Antonio Sánchez tendrá que ser quien demuestre que puede ser algo más que un sepulturero de radiotelevisiones públicas, que sus manos y sus bolsillos pueden estar limpios de toda sospecha, y que en definitiva puede ser algo diferente a lo que ha venido siendo.

Consulta o descarga esta hoja Unión en formato impreso [ PDF ]

Sugerencias

plan estratégico

Redes sociales

tweeterfacebook

telegramvimeo

rssyoutube

Convenio CRTVE

Acceso al portal

Portal del trabajador

Scroll to top