Entrenador

Parece que una “falsa paz” ha invadido la Casa de la Radio tras los cambios efectuados en la Dirección de RNE, que nadie saque la conclusión de que todo está mejor, cuando en realidad es un espejismo. Una falsa escenografía de cartón piedra, tras la cual nos encaminamos a una ruina a la que nos están arrastrando quienes nos dirigen.

Es por ello que desde la UGT estamos obligados a retirar ese decorado de “buenrollismo” reinante, para advertir de la verdad existente en la Casa de la radio. Grandes problemas, que de no solucionarse a tiempo, ponen en peligro la credibilidad y hasta la propia estructura de la Radio.

No todo vale para cubrir expediente. Un directivo tiene que tener “plena dedicación”. No se puede tolerar que los directivos saquen pecho para ponerse la medallita a costa del esfuerzo de los de abajo. Si hay que sacar músculo como dicen, los primeros en dar ejemplo deben ser ellos y su equipo. Ellos son los responsables de la organización de sus departamentos. No se puede desvestir a un santo para vestir otro. En Emisiones, la continua merma de personal para realizar y desempeñar tareas en otras áreas, está llevando a una situación insostenible. El Director de Informativos ha vaciado la redacción de fin de semana con la nueva programación, y ahora pretende resolver el problema que el mismo generó recurriendo a que los redactores roten el fin de semana, con el perjuicio que conlleva a la conciliación de la vida laboral y familiar. ¿El Jefe de Informativos… es el Jefe de Informativos o es el Director de RNE?

El escenario parece mejor; aunque los cambios en la cúpula de Informativos parecen deberse más a intereses y/o amistades. Quita uno de derechas recalcitrante de aquí, y pongo un progre de esos que igual valen para cuando la ideología de la marca es más conservadora o más progresista, casualmente a estos se les llama “profesionales”. Sí, “profesionales” del carguito, del puesto, del pillar cacho, de estar al calor del poder. Aparentemente la manipulación es menor. El burdo control que, de manera pueril, pretendió en su momento imponer la Dirección saliente, se ha sustituido por fórmulas más sibilinas de manipular. En RNE actualmente prima más la opinión que la información. El trabajo de los profesionales de la casa se ha visto reducido considerablemente en el tiempo de emisión, en pro de tertulianos, entrevistas a la carta y figuras externas. Son ellos los que tienen el protagonismo. Se ha contratado a las voces más rancias del entorno mediático del Tea Party mediático español. Son ellos los que marcan la pauta, los que defienden y apoyan los postulados de la derecha. De ahí que resulta extraño que se pidan crónicas de 30 ó 40 segundos, sin entrar en contenidos, o que esta dirección de informativos ya tenga una mancha histórica, hasta ahora desconocida, como ha sido la contratación de una “freelance” a la que se presentaba como “compañera, de REE o enviada especial” para cubrir los recientes conflictos en Egipto, cuando había informadores preparados para ir al instante. ¿O es que algún directivo tiene experiencia en ambos cometidos?

Mientras a los trabajadores se nos exigen esfuerzos en pro de mantener la viabilidad de RTVE, en la Casa de la Radio se actúa como si estuviéramos en tiempo de abundancia, con reparto generoso para tertulianos afines, colaboradores de lujo y pluses de programas desorbitados para algunos, y ello junto al recorte del plus de programas en todo Radio 5 mientras negociamos todavía el II Convenio. Con el esfuerzo que se está pidiendo a la plantilla es algo que no se puede tolerar.

Radio 5 ha derivado en una programación sin personalidad, hecha a base de retales, rellenos e improvisaciones. Vacía de ideas y además con moldes obsoletos, sin definir y convertida en una emisora sin criterio ninguno. De nuevas contrataciones mejor no hablar, por ahora, pero no se puede tener a los trabajadores cambiando la programación que se mantiene, día si día no.

En Radio 1 el objetivo es ganar credibilidad, y eso es algo que no vemos que se haya emprendido. Algunos cambios se deben a tomas de decisiones personalistas de la Dirección de Informativos, algunas de las cuales han sido llevadas a cabo con poco tiempo y sin ningún motivo claro para realizarlas. Los oyentes serán los que valorarán en su momento si se ha conseguido tal objetivo.

En Radio 3 se perjudica a los compañeros, desplazando el horario de emisión de sus programas para así poder colocar a amigos metropolitanos.

Para colmo de desbarajustes, en la Dirección de Medios siguen dando la sensación de acabar de aterrizar después de más de un año. No sabemos si se debe a la dejadez o a que nos les dejan, pero lo cierto es que no se toman decisiones, y si se toman se cambian en horas para luego volver a rectificarlas. Un caos que se agrava con descoordinaciones entre los distintos “reinos de taifas” de CRTVE: infraestructuras, patrimonio, obras, territoriales, etc, cada uno por su lado y la casa sin barrer. Los que sufrimos las consecuencias somos los trabajadores, por no hablar de la estructura. ¿Alguien sabe quién manda en algún sitio?

rne.caosEn Emisiones el desaguisado provocado por la Dirección de Informativos y la de Programas es casi total. Las consecuencias recaen sobre los profesionales y redunda en la calidad de la emisión. No hay objeciones a que los trabajadores progresen y tengan sus propias aspiraciones de ocupar otros puestos (aunque UGT entiende que esos mecanismos deben hacerse por los sistemas ya regulados en Convenio). La Dirección de RNE, debe poner límite y condiciones en todo este desbarajuste que se está produciendo. En este momento hay que priorizar, y la prioridad es que los medios humanos, al menos, sean suficientes y estén organizados para cubrir con garantías la emisión y producción de la programación.

Es inadmisible que se permita a la Dirección de Informativos y a la de Programas que generen problemas en otros departamentos. Han vaciado turnos de emisiones, dejando la continuidad colgando de un hilo. No se pueden tomar estas decisiones sin medir antes las consecuencias o tener soluciones, por ejemplo, que retornen a sus puestos de origen los técnicos que han dejado de hacer tareas de realización y en estos momentos trabajan en puestos distintos por los que se les sacó de emisiones y producción; o en otro caso, potenciar las contrataciones en donde sea necesario.

La descoordinación existente entre Informativos, Programas y Emisiones provocan un anarquía en el funcionamiento diario, amén del grave perjuicio que están ocasionando en los profesionales, cuestión que la UGT considera intolerable.

El Director de RNE debe empezar a ejercer y no ser un mero comparsa. Debe poner a cada dirección y a cada departamento en su sitio; exigir coordinación y organización y no permitir que unos intenten imponer su criterio a otros, generando problemas innecesarios. No se alcanza la paz social nombrando unos cuantos progres en puestos de responsabilidad para que la radio parezca más plural, o dando un programa en televisión a Juan Ramón Lucas, la paz social se consigue haciendo una Radio plural, independiente, veraz, al servicio de la ciudadania, una radio de todos y para todos. Hay mucho por hacer y en ello está en juego nuestro presente y nuestro futuro.

 

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