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Desde UGT venimos denunciando las constantes puertas de entrada y salida de productoras y allegados a RTVE, y que no responden más que a un conglomerado de intereses bastardos y ocultos que deberían ser investigados por la fiscalía.

La “diva” de las mañanas, Mariló Montero, ha impuesto a través de la intervención directa del Presidente, y pasando por encima del criterio del Director de TVE, la llegada de Paolo Nocetti. Se trata de una persona muy vinculada al Partido Popular y apegado al lado más extremista del mismo, que ha sido directivo de la productora Magnolia, es decir de una de las empresas generadoras de contenidos de Mediaset, y por tanto íntimamente ligado a los intereses de Berlusconi, el magnate, el expresidente… y el gran amigo de Aznar. Se cierra así el círculo que desde la sombra intenta no sólo amordazar nuestras redacciones sino invadir toda nuestra parrilla con su ideología y sus manipulaciones: Génova, FAES y Gobierno Popular.

Génova cuestiona también la política de programas de TVE, les gustaría algo más sectario y partidista que los informativos. Gundín, no contento con la situación que está creando en los Servicios Informativos, intenta meter su cabeza en la programación, pero la dirección de TVE se resiste. El Presidente de la Corporación está de parte de Gundín pero sabe que un cese ahora en la dirección de TVE le complicaría las cosas. El verdadero presidente en la sombra de la Corporación, Enrique Alejo, quiere a toda costa la externalización de la programación, atendiendo a los dictados de su amo, el ministro Montoro. Se huele a distancia la jugada de justificar un ERE eliminando la parte de Producción Propia, entre otras medidas siempre lesivas para la empresa que tienen la responsabilidad de gestionar, y bajo esa luz empieza a entenderse el verdadero motivo del retraso en los platós de Prado, no se trata de una acumulación de errores sino de aciertos desde esa estrategia inmoral.

Pero Paolo Nocetti no viene sólo, nunca vienen solos ni faltan allegados, y trae de su mano a dos personas más que pretende colocar en puestos directivos dentro de la estructura del programa (de momento), mientras que él aterrizaría como Coproductor Ejecutivo. Pero ¿Qué hay realmente detrás de esta operación? ¿Levantar la audiencia como argumentan? En absoluto, detrás de esta operación se esconde la avanzadilla de una maniobra más compleja, dirigida desde la Dirección General Corporativa para ir externalizando la poca producción propia que nos queda. En definitiva, dar otro paso más hacia la destrucción de RTVE, beneficiando intereses bastardos, totalmente ajenos a los de nuestra Radiotelevisión Pública.

Los trabajadores no podemos permitir de ningún modo esta deriva de todo cuanto representa y nuestra empresa, de todo lo que hemos levantado durante años. Nuestra credibilidad está ya muy tocada, y en breve veremos que va desapareciendo la escasa Producción Propia que aún mantenemos. Como trabajadores estamos perdiendo el futuro de nuestros puestos de trabajo, pero como ciudadanos vamos a perder junto a toda la sociedad un derecho amparado por la Constitución, un servicio que hoy es más necesario que nunca, a la par que molesto para quienes no quieren escuchar ni una sola voz discordante.

No van a parar en su empeño, hasta que no quede recuerdo de lo que fue RTVE, y en breve desvelaremos algún plan más del controlador Gundín y del presidente, maniobras que hundirán aún más nuestra parrilla, que nos seguirán alejando de los espectadores y de la ciudadanía. La sociedad tiene que exigir gestores leales al frente de su Radiotelevisión Pública, tiene que poner luz y acabar con la mascarada de quienes con su voz en los foros públicos dicen defender RTVE, mientras que con las manos derriban todo cuanto la sustenta.

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